¿Qué contiene la marihuana? Parte 1: Los fitocannabinoides

¿Qué contiene la marihuana? Parte 1: Los fitocannabinoides

Si te preguntas qué contiene la marihuana aquí conocerás todos los componentes del cannabis. Los más importantes son los fitocannabinoides o cannabinoides naturales.

Los fitocomponentes son todas las moléculas de una planta planta. En nuestro caso, la marihuana (mariguana o marijuana) responde al nombre científico de Cannabis Sativa L. Se trata de una especie vegetal de la que hay aproximadamente 565 fitocomponentes identificados.

Estos componentes del cannabis se suelen agrupar en categorías acorde a la semejanza de su estructura molecular. La categoría más importante la conforman los fitocannabinoides por su relevancia y concentración sobre el total. No se deben confundir con los cannabinoides sintéticos creados artificialmente en el laboratorio que pueden ser peligrosos al no estar suficientemente estudiados y no provenir de fuentes naturales.

Los fitocannabinoides o cannabinoides naturales

Es necesario prestar atención a los componentes del cannabis más característicos y únicos, los fitocannabinoides. Los cannabinoides procedentes de la planta de cannabis, son moléculas orgánicas pertenecientes al grupo de los terpenofenoles. Gracias a investigaciones como ésta, en las últimas décadas el número de fitocannabinoides descubiertos no ha parado de crecer y ya han sido aislados de la planta más de 120 cannabinoides.

Para clasificar, el método más aceptado distingue entre 11 familias o grupos de fitocannabinoides. Cada grupo o familia incluye las formas ácidas, las neutras y las ‘varinas’ de su tipo:

Cannabigerol (CBG), Cannabidiol (CBD), Delta-9-Tetrahidrocannabinol (Δ9-THC), Delta-8-Tetrahidrocannabinol (Δ8-THC), Cannabinol (CBN), Cannabicromeno (CBC), Cannabinodiol (CBND), Cannabiciclol (CBL), Cannabielsoina (CBE), Cannabitriol (CBT) y una miscelánea que agrupa el resto de cannabinoides identificados.

Los cannabinoides se encuentran en los tricomas, las cápsulas de resina en las flores o cogollos de las plantas hembra. Las concentraciones son variables, pero más altas que las cantidades de cannabinoides en las inflorecescencias de las plantas macho.

La característica más representativa de los fitocannabinoides podría ser su condición psicoactiva, pero tal vez sea más común su faceta medicinal. Únicamente Δ8-THC, Δ9-THC y CBN se han demostrado psicoactivos ya que sigue en cuestión si la Tetrahidrocannabivarina (THCV) posee psicoactividad propia o está ligada a la del THC. Junto con la actividad psicotrópica también producen efectos terapéuticos y beneficios medicinales reconocidos.

Se puede afirmar que el resto de cannabinoides (no psicoactivos) también tiene propiedades medicinales. Cada nueva investigación evidencia que hay fitocannabinoides que pueden suponer un potencial tratamiento para ciertas patologías y enfermedades. En cualquier caso hay que seguir investigando, pero los estudios clínicos de tratamientos con cannabinoides son prometedores. Para algunas sintomatologías son el único tratamiento conocido, por ejemplo el CBD y la epilepsia refractaria.

Esquema cannabinides

Proceso de biosíntesis de los cannabinoides

En la ruta biosíntética destaca el papel de su precursor químico, compartido con los monoterpenos, el Geranil Pirofosfato (GPP). Éste interacciona a través de enzimas con el Ácido Olivetólico (AOE) o con el Ácido Divarínico (AD) para dar lugar a los primeros fitocannabinoides. Los resultantes son el Ácido Cannabigerólico (CBGA) y el Ácido Cannabigerovarínico (CBGVA) respectivamente.

A partir de estas dos moléculas madre y por la acción de sintasas específicas derivan la mayoría de fitocannabinoides ácidos. De estos últimos los más importantes son: Ácido Tetrahidrocannabinólico (THCA), Ácido Cannabidiólico (CBDA), Ácido Tetrahidrocannabivarínico (THCVA) y Ácido Cannabidivarínico (CBDVA).

A continuación, la descarboxilación de las formas ácidas las convierte en sus cannabinoides neutros respectivos: THC, CBD, CBG, THCV, CBDV y CBGV. Esto sucede bien por descarboxilación natural, es decir la pérdida de CO2 en las moléculas cuando la planta está viva, o bien por descarboxilación artificial cuando se calientan las sustancias como sucede al vaporizar o fumar.

También se generan fitocannabinoides por oxidación y por otros procesos de degradación minoritarios. Se dan en menor proporción con la planta viva pero aumentan una vez recolectada y con el tiempo. Estas degradaciones afectan tanto a formas ácidas como neutras, creando fitocannabinoides como por ejemplo: CBN, CBNA, CBL o CBLA.


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